
El
Castell del Remei se estableció a finales del siglo IXX cuando
Ignasi Vilanova construyó la bodega en los terrenos que su familia
habia cultivado desde 1780. Estudió ingeniería agrícola
en la universidad de Paris, y posteriormente en Bordeaux, de donde trajo
un enólogo y 4 familias de agricultores para ayudar con la implantación
de técnicas modernas de viti-vinificación en Cataluña.
Bajo su gerencia la bodega se estableció como productora de vinos
de alta calidad, en un momento en que las viñas francesas sufrían
la plaga de la filoxera. Mientras la mayoría de les viñas
Catalanas se dedicaban a producir vinos en cantidad para compensar la
falta de vino en el mercado mundial, Castell del Remei se especializó
en vinos de crianza embotellados, ganando numerosos reconocimientos
internacionales entre los años 1887 y 1907, año de la
muerte de Ignasi Vilanova. Con el paréntesis de la guerra civil,
la linea de calidad de la bodega se mantiene hasta la muerte de su hermano
el año 1950. La resurrección del Castell del Remei como
productora de vinos de calidad empieza el año 1982 cuando la
familia Cusiné adquiere la finca y vuelve a invertir en ella
después de un paréntesis de 30 años.

La
finca de Castell del Remei hoy se encuentra rodeada de campos de manzanos
y perales características en esta zona. El castillo y la bodega
adjunta estan rodeados de 36 hectáreas de viñas de variedades
mayoritariamente Francesas, sobretodo Cabernet Sauvignon y Merlot. La
zona es muy llana, y irrigada por el Canal d'Urgell. Dado que la pluviometría
de esta zona suele ser de unos 200 litros anuales, la posibilidad de
regar las viñas es de vital importancia. El castillo tiene su
propio embalse, proveido del Canal d'Urgell. Cuando visité las
viñas (en febrero) se estaba regando una de les parcelas después
de un invierno anormalmente seco. El clima de esta zona de Costers del
Segre es más extremo que la mayoría de zonas vinícolas
Catalanes, con temperaturas en verano de casi 40 grados, y inviernos
frios. El año 1997, la familia Cusine adquirió unas 20
hectáreas adicionales al sud de la D.O. en la Vall del Riu Corb.
Estas viñas (de una altitud superior) estan plantadas mayoritáriamente
con variedades autóctonas, entre ellas la Garnacha que se utiliza
en los nuevos cupajes de la bodega.
Después
de especializarse en vinos monovarietales al largo de los años
90 (con un Cabernet Sauvignon de mucha calidad entre la gama), la bodega
actualmente esta lanzando dos nuevos cupajes para reemplazar la gama
anterior de Cabernets y Merlots. Esta nueva línea ha estado concebida
con la colaboración de Miguel Angel de Gregorio, enólogo
de los excelentes vinos de Rioja Allende y Aurus. El 1780
es el vino de gama alta de la nueva línea, un cupaje (sin filtración)
de Cabernet Sauvignon, Tempranillo y Garnacha, envejecido durante 12
meses en barricas nuevas de roble Americano. Concebido como un vino
de guarda, el 1997 aún necessita tiempo en botella para acabar
de integrar la madera (se embotelló en noviembre del 1999), pero
demuestra suficiente fruta y estructura para el equilibrio.
Oda
es un cupaje de Cabernet Sauvignon y Merlot principalmente, con un poco
de Tempranillo y Garnacha. Como el 1780 es un vino sin filtraje, y con
una crianza de 12 meses en roble Americano, en este caso con barricas
nuevas y de segundo año. En el punto actual de la su evolución
es un vino más abierto que el 1780, con buena complejidad y equilibrio.
El Gotim Bru, uno de nuestros bestsellers (y con la mejor
relación calidad-precio) cierra la línea de cupajes. Una
línea destinada a consolidar definitivamente la marca de Castell
del Remei.
Muchas gracias a Xavier Cepero, el nuevo director general,
por enseñarme la bodega.
